Todo comenzó un viernes por la noche, en el cumplaños de un compañero circunstancial de la vida, un amigo.
Llegué a la fiesta luego de la cena ya que tenía un compromiso previo que no viene al caso, asi que me recibieron mis amigos ya bastantes borrachos. Estaba lleno de gente, muchos desconocidos y unos tantos conocidos.
Nos sentamos bajo la luna, sobre el césped, era una noche hermosa, llena de estrellas. El brillo de la luna desprendía el encanto habitual que me atrapaba y, como dice aquella canción que tanto me gusta, deje que entrara en mi cuerpo, que me ebriague, se creo una especie de conexión, una hipnosis, ya no era parte de la charla, ni siquiera sabía de lo que hablaban, solo era yo y ella, en una mirada irrompible, que fue maravillosamente interumpida.
Se sentó al lado mío, su mirada se clavo en mí, llena de intrigas y preguntas, pero sin interrumpir, solo contemplaba el pintoresco cuadro, pero su mirada hizo que volviese a la realidad.
Ahora quede paralizada con mis ojos en los suyos que solo se desvió a sus labios cuando me pregutó "Hechiza, ¿no?" Era una voz tan especial, armónica, no era gruesa pero tampoco aguda, era suave pero potente, era sensual y atrayente. El pelo morocho un poco largo y despeinado, y sus ojos marrones escondiendo un gran secreto me atrajeron enseguida.
"No tanto como tu mirada" fue mi respuesta seguida de una sonrisa lo más pícara posible.
Por contestación solo recibí otra sonrisa y una mirada aún mas secreta y oscura.
Sentado al lado mio, y su rostro tan cerca mío que sentía su respiración me dijo "Hace mucho que no conocía a... alguien que le fascinara la noche... Mucho menos que pudiese ver la magia y el atractivo de la luna y las estrellas"
Algo húmedo cayó sobre mi falda... Un borracho amigo mio me vació el vaso ensima, y mi misterioso acompañante se transformó, su mirada se enfrió, su rostro se endureció y rápidamente giro su rostro y lo oculto, para luego soltar una carcajada forzada que solo yo noté como tal.
"Es una suerte para todos nosotros, ahora te la vas a tener que quitar" y otra vez la mirada con brillo pícaro y secreto. "Mi nombre es Nicolás" y pude ver por primera vez lo que mas me atrajo de él, su sonrisa, sus colmillos, blancos, afliados, sobresalientes, terminaban de darle ese toque místico, que tanto me hipnotisaba, y que me decía que mi mundo cambiaría antes de lo imaginado...

1 comentario:
Apaa!! ¿qué secretos ocultará el tal Nicolás??? Me asusta que tenga colmillo afilados jeje =P pero quiero saber que va a pasar con ellos dos ;)
besos! te quiero!!
Publicar un comentario