Noté como los seres comenzaban a detenerse salvo en el que yo iba, todos se abrían paso para dejarlo pasar y solo detuvo su marcha frente a un gran fuego. Por el movimiento de su cuerpo intuí que quería que bajase y eso hice. Parada delante del fuego me di vuelta para ver que hacían los animales pero éstos habían desaparecido extrañamente. Solo quedaba pasar por allí para salir de una buena vez por todas. Por lo menos el frío ya no sería un problema, me reí por lo irónico de la situación y pude ver como un pequeño camino se abría por el fuego pero se cerró casi inmediatamente. Entonces noté en las llamas:
"LA FELICIDAD ES LA CLAVE PARA LLEGAR A DESTINO"
Era horrible que me pidieran eso cuando últimamente no sentía demasiados motivos para serlo, ¿de dónde podría traer recuerdos felices? Intenté varias cosas, mi familia, una materia aprobada, salida con mis amigos, pero todos esos caminos se cerraban rápidamente.
Hasta que pensé en Nico, en cómo lo conocí, en cuando estuve por primera vez con él, en todo lo que él era para mí y vi que el camino se mantenía. Caminé lentamente por allí, manteniendo bien en claro su recuerdo, inundándome de la felicidad que me causaba él. El fuego a mis espaldas se iba cerrando y pude cruzarlo sin mas problemas.
Pero hubiera deseado con todo mi ser que no hubiese sido así, miles de arañas me esperaban del otro lado, arañas gigantes, arañas horribles y repugnantes, malditas y odiosas arañas. No pregunten por qué pero siempre les temí, me daban asco, me daba asco matarlas porque su horrible cuerpo quedaba allí, grabado en mi mente, en mis fantasías. Intenté pensar en Nico pero no había forma de volver atrás.
Me debatía en qué hacer cuando un grito me sacó de mis pensamientos. Las arañas atacaban a alguien, instintivamente corrí para ayudarlo ¿por qué ponía en riesgo mi vida por un desconocido rodeado de los seres mas detestables del planeta y en sima agigantados? Supongo que todavía algo de gente era, así que pelié contra ellos, con toda mi fuerza, con todo mi valor y me abrí paso hasta aquella persona en problemas.
Cuando llegué vi el cadáver de Nico siendo comido por las arañas. Estaba aterrada, no solo la persona que más me importaba estaba muerto sino que yo estaba sola en medio de un gigantesco grupo de arácnidos, estaba sola para el resto de mi vida y eso era mi culpa, por que él seguramente había venido a ayudarme y habría muerto por mí. Estaba en pánico, no sabía como salir de aquel lugar, quería volver el tiempo atrás y evitar que a Nico le pasara algo. Las arañas estaban cada vez mas cerca mío pero no me importaban, pelearía hasta morir, o mejor aún moriría junto a él. Había un hechizo para reencontrarse después de la muerte, eso haría, lo buscaría para poder seguir a su lado, si una vez había funcionado podría volverlo a hacer funcionar. Y cuando ya había determinado esto, cuando ya estaba dispuesta a luchar hasta el final para recomenzar de cero, desaparecieron, las arañas y el cuerpo de Nico.
El lugar se convirtió en una agradable sala de estar, con una temperatura justa y agradable, llena de gente que me miraba.
"¿ Sabes que somos, o quienes somos?" Pregunto uno de ellos.
La charla fue larga pero resumidamente estaba rodeada de deidades, buenas, malas depende como lo mirasen. Hablaban del equilibrio, hablaban de la diserto en el puesto del dios del miedo, o el demonio del miedo ya que era una deidad que impulsaba todo hacia el caos. Hablaban de una prueba a todos los que eran deidades menores, es decir a todos los demonios que habían engañado dioses en todos los niveles para pasar sin merecerlo conviertiéndose en eternos pero sin gozar de tantos privilegios como los de las deidades mayores (recordaban todas sus vidas anteriores, podían elegir que edad tener, en que eslabón estar y el tiempo que quisieran estar, podían elegir casi todo) para que cubriesen el puesto bacante, hablaban de las lecciones que había que aprender para ser una deidad mayos:
- estar más allá del tiempo
- no crear caos o tranquilidad sino dejar que las cosas sigan su rumbo (mi problema era que siempre andaba creando caos en donde me encontrase con la muerte prematura o el no respeto de otras especies)
- encontrar la felicidad en tiempos difícil
- superar los miedos (mi mayor miedo era que le pasase algo a Nico, porque sentía que sin él no podría vivir, porque quería que el estuviese bien por siempre)
y allí estaba, lista para convertirme en la Diosa del Miedo, me dieron mi uniforme, rojo, allí comenzaba mi vida esta vez no con locuras, sino con más razón, aunque esto se convirtió en una experiencia loca....

1 comentario:
Wooooow =D no puedo creer que ahora es una Dedidad =) no me imagino la cantidad de aventuras que se vienen (: quiero más!! Besos sister!! te quiero mucho mucho!!!
Publicar un comentario