Ayer dormimos todo el día, me levanté justo antes de que el sol comenzara a asomar, todo estaba en absoluta calma, miré a Damon, dormía tranquilamente, pero me sujetaba con firmeza a su pecho, me incorporé y lo besé mientras le corría el cabello de la cara. No se inmutó, siguió durmiendo y yo me quedé mirándolo. Sentí ruidos, las luces se prendieron y lentamente se levantaron mis compañeros de cuarto, mientras los saludaba y los veía incorporarse.
Cuando me di cuenta Damon ya se había levantado y cambiado y estaba dándole instrucciones a todos. Apenas si me miró. Una gran furia me invadió, quería gritarle que era un imbécil, pero pude controlarme y lo imité, si iba a jugar a que no pasó nada yo también jugaría, pero sería lo último que pasaría.
Nos encontramos abajo con Al y Lu y desayunamos.
Al: Estás rara, ¿qué pasó?
Yo: Nada, ¿qué pudo pasar si estuvimos encerrados en esa habitación todo el tiempo?
Al: Nosé... ¿hubo problemas?
Yo: Si, me tocó dormir con Damon, es la ultima vez, la próxima me pido una habitación para mi sola, no quiero estar cerca de ese idiota.
Miré de reojo a Damon, pero él no me miraba, esperaba que lo hubiese escuchado pero sinceramente si lo hizo o no jamás lo sabría, ¿por qué era tan duro? ¿a que le temía tanto?
Una vez terminado el desayuno consiguieron una avioneta para viajar sin escalas hasta África, ¿cómo la consiguieron? era mejor no saberlo.
Las turbulencias me mareaban, no se estaba quieto ni por dos segundos. Me levanté y fui a los controles, obviamente conducía Damon y Demian le hacía de copiloto.
Me paré a su lado para descargarme diciéndole lo mal que manejaba y lo inútil que era, pero parecía no escuchar, y cuando terminé de recriminarle me miró friamente, me fulminó en esa mirada, y se paró, Demian rápidamente ocupó su lugar mientras que Damon me tomaba fuertemente del brazo y me arrastraba hasta la otra punta del avión sin decir nada. Cuando Al nos vio comenzó a gritarle que era un bruto que me dejase, pero la mirada que le dirigió a ella fue aún mas fría y peligrosa, por lo que nadie se atrevió a decirle nada.
Damon: ¿Se puede saber que mierda te pasa?
No sabía que contestarle, tenía muchas ganas de llorar y no pude contenerme. Damon parecía desconcertado. Respiró profundo e intentó suavizar su voz, pero no lo logró demasiado bien porque seguía notandose el enojo.
Damon: Lucila, ¿qué pasó?
Entre sollozos le explique que me lastimaba su indiferencia.
Se acercó a mí, demasiado cerca, me secó las lágrimas. "Soy así Lu, no sé como no ser distante, pero nunca me alejaría de vos, ni me avergonzaría de que me vean a tu lado". Por alguna razón incompresible de mi sistema lloré aún con mas fuerza mientras me abrazaba y me pegaba a él. Él me devolvió el abrazo a la vez que acariciaba mi cabello. Parecía no importarle mi comportamiento infantil, simplemente se quedó conmigo hasta que me tranquilizé, luego se apoyo sobre la pared y se dejó caer hasta el piso, obviamente me senté a su lado.
Damon: Es evidente que no soy quien creías, o quien necesitas a tu lado.
Parecía abatido por ello. "Si lo sos, solo que pensé otra cosa, pensé que no te había gustado..."
Damon: eso es imposible, sos especial, me gustas desde que te vi.
El avión se tambaleo mas de lo común y Luciano se acercó a llamar a Damon. Aparentemente había habido problemas con el motor y estaba fallando. Debíamos saltar.
Yo: ¿Cómo vamos a saltar si no tenemos paracaídas?
Damon me miró y se rió de buena manera, se acercó y me susurró "por suerte los vampiros tenemos alas".
Me sentí bastante tonta, todos los presentes pertenecíamos a razas que podían volar, y si viajábamos en avión solo era para no cansarnos y poder llevar mas equipaje, seleccionaron lo mas importante y abandonamos el vehículo que se estrelló lejos de dónde nos habíamos bajado.
Así que nos quedamos allí, en medio del desierto, con una aparente tormenta de arena muy próxima a nosotros por lo que buscamos refugio. Armamos las carpas y Al las hechizó para hacerlas especialmente resistente e inamovible, también la agrando para que todos quepamos juntos. Era una suerte que fuese tan buena hechicera, el viento se escuchaba realmente peligroso y me alegraba no sufrirlo directamente. Tendríamos que quedarnos allí hasta que pasara, y esto podía durar días.
James: Bueno... ¿Quién quiere jugar al truco?. Sino les puedo enseñar otros juegos, se varios...





2 comentarios:
Me gustó mucho esta actualización (: me atrae mucho la personalidad de Damon. Creo que él encarna el tipo de hombre que toda mujer anhela encontrar: apasionado, frío, distante pero a la vez con gestes tiernos. Un detalle: adoré la ilustración del Hada (L) genial! espero más, mucho más!!
muy buena la actualizacion!! me mato el comentario de james, tipico de el jajaja :P.
espero con ansias la proxima.
besos! te quiero!
radianes
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