26/2/10

Extraños en la noche

Al: dale Lu, veni a bailar!!!!
Yo: Ahi voy, aguantame un minuto
Cuando me dí vuelta había desaparecido tan subitamente como apareció. Recorrí todo el lugar buscándolo, y cuando lo encontré sentí náuseas. Estaba bailando con sus amigas... Con las trolas de sus amigas... ¿trolas? si ni las conocía, no importaba no quería que estubiera con ellas, quería gritárles que no lo tocaran, que él era mío, quería separarlo de ellas, quería... ¿Por qué rayos lo quería? Era solo un chico más, si quería me acostaría con él y listo, pero no quería hacerlo, lo necesitaba de otra forma, pero ¿Cuál forma? ¿Qué me estaba pasando? Corrí al lado de Aldana y la arrastré hasta el baño.
Yo: estoy asustada, el flaco con el que charlaba me asusta.
Al: ¿Por? ¿Qué te hizo?
Yo: él nada... pero estoy celosa de que hable con otras
Al: jajajajaja ¿Lo conocías de antes? ¿Desde cuando te impora un flaco? No es que son todos iguales y solo hay que disfrutaslos una noche y después da igual jajajaja
Yo: por eso mismo, nosé porque me importa :S
Tocaron la puerta y tuvimos que salir.
La fiesta siguió, yo no iba a ir a hablar con él otra vez, tenía orgullo (demasiado quizás) pero el tampoco lo hizo, aunque nos miramos todo el tiempo, aunque nos deseamos toda la noche, aunque los dos sabíamos que aquello no terminaría ese día.
Esa noche soñe con él, y la siguiente y la que siguió también. Todo el día estaba en mi mente. Era una obsesión, caminaba por la calle y lo veía pero súbitamente su imagen desaparecía. Debía hacer algo, pero no sabía qué. Sentía su mirada todo el tiempo, me daba vuelta pensando que estaba a mi espalda y nada, recordaba su sonrisa, y se me erizaba la piel, lo sentía cerca mio, sobre todo de noche, cuando me acostaba lo veía tan nítidamente que daba miedo, y soñaba que juntos hacíamos las cosas más prohibidas que caben imaginar.
AL: dejá de pensar en él, no solo no sabés nada sino que es el primo de Damián, creí que era él el que te gustaba y con el que pretendías que pasara algo.
Yo: ¿Dami? es bonito, pero no tiene comparación, Nico es atrapante, es misterioso, es... es lo que quiero.
Al: Nico, Nico, Nico, Lucila olvidalo ya mismo, no tenés futuro con él.
Yo: ¿Por qué no? ¿Qué sabés de él que no me querés decir?
Al: nosé mucho de él, pero lo que se no me gusta
Yo: sé lo que vas a decir, que es un mujeriego, que usa las personas y bla bla bla, se perfectamente como manejar esa clase de hombres.
Al: ojalá fuese solo eso Lu, pero hay más, es egoista,no le importa nada ni nadie, solo actúa en su beneficio, no importa que deba hacer, se rumorean cosas muy oscuras, está metido en cosas raras, realmente es mejor que te alejes de él
Yo: Odio los nenes de mamá, me da igual que haya echo, o que vaya a hacer, o me decís la verdad sobre lo que sabés o me voy Aldana!
Al: No te hagás la loca conmigo Katrina Lucila, si no te lo cuento por algo es. Deberías confiar un poquito mas en mí.
Lo había vuelto a hacer, Aldana se había enojado, despedía una energía rara y se notaba un brillo peculiar en su piel, sus ojos se habían enrrojecido y hacía un esfuerzo increible por mantenerse calma, pero me daba igual, me di media vuelta y me fui. Ella no intentó que volviera, simplemente nos separamos. Ya arreglaríamos las cosas, cuando nos calmasemos.

Pasó una semana completa, era el cumpleaños Aldana, e iba caminando a su casa (No nos habíamos arreglado pero sabíamos que todo estaba nuevamente bien) con la típica mini cuando un par de flacos comenzaron a seguirme, empezé a caminar rápido, pero uno corrio y me cerró el camino. Estaba asustada, la adrenalina corría por mis venas, y la velocidad del flujo sanguíneo se había duplicado. No entendía lo que decían, estaban borrachos o drogados o quien sabe qué. La noche era oscura, al igual que la calle, hacía frio y no tenía escapatoría. Nadie pasaba por allí, ni un auto, ni una moto, solo yo y tres completos desconocidos. Cuando me quise dar cuenta estaba contra la pared de una casa rodeada por los tres pibes, y por primera vez conocí el miedo. No podía pensar, no se me ocurría como salir de ahí y me enfurecía el quedarme esperando lo peor sin nada que hacer, y como mal de males el susto me bloqueaba y no podía gritar en busca de ayuda.
Entonces sucedió lo que tanto temía: Uno de los pibes me tiró de un brazo y me chantó su mugrosa boca sobre la mía mientras que con la mano que tenía libre me acariciaba una pierna. No sirvieron de nada mis forcejeos, estaba llorando y él me apretaba muy fuerte contra la pared. Oía las risas de los otros dos "Ahora me toca a mi" "dale apura boludo" "vamos a algún lado mas privado" y de repente todo se silenció.
El maldito que me tenía contra la pared pareció sorprendido porque se separó rápidamente para ver que había sucedido, y apenas giró recibió un golpe de lleno en la cara. Yo no lo pensé dos veces y salí corriendo, no miraba atrás, no sabía que había pasado, pero me basto ver a los dos tipos tirados, desangrandose en el piso para saber que no me convenía quedarme a a averiguarlo.
Ya llegaba a la esquina,cuando una sombra pasó veloz al lado mío y se detuvo cerrandome camino, entre las lágrmas y el susto no podía ver a que distancia estaba y choqué con él, que a su vez me agarró dulcemente por la cintura, tomó mi mentón y lo levanto suavemente diciendo "¿Te gusta el peligro no? Es la única explicación para que una chica tan hermosa como vos camine sola por calles tan oscuras y peligrosas" y secó mis lágrimas a la vez que su sonrisa pícara y nada inocente cruzaba su cara.
Y entoncés lo reconocí, esos colmillos relucían apesar de la poca luz, relucian con un extraño color rojizo pero no entendía el porqué ni estaba interesada en averiguarlo; el corazón comenzó a latrime más rápido aún, miles de ideas cruzaban mi mente, una lucha interna se apoderó de mi: Quería besarlo, pero no debía dar ese paso yo. Estaba feliz, acababa de salir ilesa a lo que podría haber sido el final de mi vida, y estaba con Nico al lado mío, tan hermoso, tan elegante, tan solos los dos en la oscura calle de la vida...
"¿Qué haces por aca? ¿Cómo los derrotaste vos solo? ¿Cómo corriste tan rápido? ¿Estan muertos? ¿Tendríamos que llamar a la policía? ¿Qué vamos a hacer...?" Y me besó, quizá solo fuese para callarme pero me alegraba que lo hiciera.
Sus labios rojos resultaron ser muy frios, pero muy dulces, me encendieron completamente, sus brazos rodeandome, la tenue luz, era todo maravilloso, él era maravilloso, y allí me quedé, no quería ni moverme ni respirar, quizá solo era un sueño más del que no quería despertar, pero sabía que esto era la realidad porque era mejor aún que todo lo que había imaginado. Nos separamos lentamente y me dijo "Estan muertos, pero vámonos de aquí, alguien los encontrará y dirán que fue un ajuste de cuentas, me da igual, si nos quedamos nos harán la vida imposible. Mejor vamos así tu amiga no se preocupa por vos". Caminamos en silencio, no había nada que decir y mucho que pensar. Lo que acababa de pasar era extraño, brutal, ahora entendía la frialdad de su mirada, ¿Cuántas muertes más escondería su pasado? ¿Por qué no temía estar al lado de él? después de todo era un completo desconocido, pero intuía que nada malo me pasaría a su lado. Al menos no si él me cuidaba, y por alguna extraña razón sabía que él me cuidaría, no se de qué ni por qué, pero sabía que el me cuidaría...

1 comentario:

Anónimo dijo...

Apaaa... que misterioso que resultó ser este Nicolás =S ¿qué será lo que sabe Aldana y no quiere decir? ¿Cómo habrá hecho Nico para matar a esos tipos él solo y tan rápido? Quiero más quiero más!! quiero ver como se resuelven todas éstas incógnitas jeje

besos Valen!! te quiero mucho!!